
Título: Reseña Histórica #2 AJEC PR 2025-2026
Actividad: Taller de Líderes Regional “Ethos”
Auspicia: AJEC Puerto Rico
Fecha: sábado, 27 de septiembre de 2024.
Lugar: IDPMI Guayama Pueblo
Redacción: Edmalena Díaz Torres, corresponsal de Historia AJEC PR
Revisión: Angie M. Santaella Morales, directora de Historia AJEC PR
El taller de líderes es un espacio de crecimiento espiritual, capacitación y desarrollo de habilidades en un área particular dentro del liderato de AJEC. En el mes de septiembre se convocó a los líderes regionales y distritales para participar del taller de líderes “Ethos”. Desde temprano, llegaron jóvenes con anhelo de aprender y servir. La presidenta Nicole Astacio dio comienzo en oración y lectura de la Palabra por lo que se estaría realizando en ese día. Posteriormente, el departamento de adoración dirigió el devocional exaltando a Dios.
La primera conferencia estuvo a cargo del Pastor Benito Xavier Toro, de la congregación Manantial de Vida Yauco en el Cacique, Yauco, P.R., bajo el tema “El Ego y la competencia”. Durante su exposición recalcó que “no podemos entrar es competencia es colaboración”. Expresó que la posición y lo que se realice en un año no implica necesariamente una relación con Dios, por lo que siempre es necesario apartar tiempo para estar con Él. Señaló que si la posición se aleja de Dios, allí no es el lugar correcto. En ocasiones, una agenda llena también puede apartar de la intimidad con Dios. “No se debe poner otras cosas en el lugar de Dios”.
El conferenciante explicó que cuando el ser humano se coloca en primer lugar, se incurre en egolatría. Recordó la contribución de Copérnico en 1543, cuando descubrió que la Tierra no era el centro, sino el Sol. De igual forma, enfatizó que no se debe caer en la creencia de que la posición hace a alguien indispensable, porque Dios es el centro. “Dios tiene su lugar (sol) y nosotros también (luna). La luna refleja la luz del sol, no la luz propia.” Advirtió que el peligro silencioso es el ego, ilustrándolo con el pasaje de Cantares 2:15 RVR1960: “Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne.” Explicó que si una viña tiene fruto, debe permanecer vigilante, ya que las zorras no buscan el fruto, sino la raíz, y allí radica el verdadero peligro. El ego y la competencia son zorras pequeñas que invisiblemente destruyen.
Resaltó que el ego afecta la unidad, y que para construir unidad es necesario deconstruir el ego. Dios quiere una iglesia que no compita, sino que colabore y se complemente. Además, recalcó que “Dios habla, no grita, solo los que están cerca lo escuchan”. La humildad acerca a Dios, mientras que el ego lo aleja.
Señaló que los títulos académicos que se portan pertenecen a Dios, y que pertenecer al liderato no se da por popularidad, sino por gracia. Indicó también que la murmuración es consecuencia del ego, y que el micrófono debe usarse para edificar, no para desahogarse. Lo que hablamos revela lo que hay en el yo. Recalcó que en AJEC todos son importantes y necesarios: “No soy ‘yo’, somos ‘nosotros’”. Finalmente, reiteró: “No es competir, es ayudar, compartir y complementar. Podemos ayudarnos porque nos dirigimos a la misma meta.”
Segunda conferencia:
La segunda conferencia fue presentada por el expresidente de AJEC Puerto Rico, Eddie A. Soltrén Roldán (2012-2014), bajo el tema: “La credibilidad del líder”. Señaló que, si la credibilidad de un líder está agrietada, difícilmente será tomado en serio. Respaldó este planteamiento con la enseñanza bíblica: “Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen” (Mateo 23:3, RVR1960).
Explicó que el Ethos se refiere a la credibilidad vinculada a la autoridad y al carácter moral del líder. Donde no hay credibilidad, se pierde la confianza. Enfatizó que hay una guerra por el corazón de los líderes y que la verdadera lucha es por la verdad, pues el poder pertenece a Cristo. Con base en Lucas 22:24-27, recordó que el verdadero liderazgo no se mide por quién es más grande, sino por quién sirve. Afirmó: “La humildad significa que amas más de lo que anhelas liderar”, “significa estar siempre comprometido a escuchar y aprender”, y “es estar más motivado por servir que por ser visto”.
El conferenciante presentó cuatro pilares que todo líder debe proteger:
● Humildad: inspirada en Juan 13, donde el servicio se convierte en la mejor carta de recomendación, con un corazón que arde por servir.
● Dependencia: recordando que ser “pobres en espíritu” significa depender siempre de Dios, conscientes de que somos embajadores de su Reino y no reyes.
● Revisión: la importancia de examinarse continuamente en el camino; de lo contrario, se corre el riesgo de una vida ministerial corta. Preguntarse: ¿cómo está tu alma? permite descubrir las grietas ocultas.
● Conexión: la relación con Dios es fundamental; sin ella, el liderazgo se reduce a apariencias y pierde toda confiabilidad.
Cerró con una reflexión sobre la diferencia entre apariencia y fruto, exhortando: “El liderazgo cristiano no se mide por lo que aparentas, sino por el fruto que produces en el secreto con Dios”. Y enfatizó: “Esta generación no necesita líderes frondosos… necesita líderes fructíferos. La apariencia impresiona, pero sólo los frutos sostienen la credibilidad del líder”.
Posteriormente, se vivió un periodo de ministración y exaltación a Dios, donde se presenció el mover del Espíritu Santo en medio de los jóvenes. Más tarde, se realizaron sorteos de libros y certificados, seguidos por el almuerzo y la división de los participantes en talleres por departamento. En cada taller se llevaron a cabo dinámicas de presentación y confraternización, además de dialogar sobre la misión, visión, funciones y responsabilidades asignadas. Se destacó que cada posición tiene el propósito de llevar el evangelio y cumplir con el plan de Dios al colocar a cada joven en ese lugar de servicio.


